Nuestra lucha no se trata de una mera elección estrecha entre opciones electorales dentro del actual régimen, sino de apostar por formas de organización económica y espiritual, cualitativamente superiores a la civilización burguesa, donde se garantiza la emancipación del proletariado y la democracia real. Es la lucha popular por la conquista de la civilización socialista, partiendo del estudio científico de las bases materiales que lo posibilitan y con el objetivo último del comunismo.

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2 de abril de 2016

Partido Comunista de Cuba: la actual coyuntura de América latina y sus perspectivas

Resumen Latinoamericano / 01 de abril 2016.-
OPINIONES DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA, marzo 2016.
 
Ante las inquietudes de diversos sectores progresistas y de izquierda sobre la actual coyuntura en América Latina,creemos oportuno divulgar la ponencia presentada por el Partido Comunista de Cuba en el Seminario Internacional “Los Partidos y una Nueva Sociedad”, XX edición, celebrado en México a instancias del PT mexicano.

Retrocesos, potencialidades y perspectivas.

La coyuntura política latinoamericana al comenzar este 2016 muestra cambios significativos respecto a años anteriores. Los reveses electorales de la izquierda y el progresismo son sin dudas relevantes al permitir que las oligarquías locales recuperen importantes espacios institucionales, además por sus efectos negativos en el orden ideológico y simbólico.
El control del gobierno federal en Argentina por parte de una coalición de partidos conducida por los sectores más derechistas, planea instalar una versión recargada del neoliberalismo de los años 90.
Por su parte, la derecha venezolana puede actuar ahora desde un espacio estatal como la Asamblea Nacional, a lo que se suman las acciones subversivas y la guerra económica. Se encuentra en mejores condiciones para articular una estrategia dirigida a socavar la revolución bolivariana.
La izquierda y el progresismo colombiano, en momentos que parece más cerca que nunca la concreción de la paz, pierde ahora el gobierno de Bogotá, la localidad más importante del país.
La victoria opositora en el referéndum en Bolivia devela claramente que la guerra contra el progresismo y la izquierda son de naturaleza esencialmente política y que no basta con notables avances en el terreno socio económico.
Las derrotas suelen tener un impacto desmoralizador y lamentablemente abona a procesos de fragmentación de nuestras organizaciones, degradando la conciencia política acumulada, donde nuestros pueblos han avanzado un amplio trecho.
El incipiente y prometedor proceso de integración nuestro americano, obstáculo para el ejercicio de la hegemonía imperial en la región, será duramente cuestionado y de ser posible desvirtuado, alentándose por el contrario la incorporación a las actuales formas de dominación imperial implícita en la Alianza del Pacífico y el TPP.
Asimismo favorece las teorías sobre el supuesto “fin del ciclo progresista”, que en rigor coincide con el discurso de estas derechas y del enfoque imperialista sobre lo efímero de las experiencias de cambios en la región, pasando por alto la dialéctica de la política y la capacidad de recuperación de las fuerzas y movimientos sociales proclives a dichos cambios.
Lo simbólico está también en el talante autoritario de estas derechas, coherente con las medidas y proyecciones neoliberales. Hay autoritarismo en la actuación de los grandes medios de comunicación para adormecer las conciencias y en la decisión de invisibilizar la historia patria.
Es obligado insistir que los avances de la derecha continental no responden a que súbitamente representan una alternativa popular, sino porque han apelado a la estafa de las voluntades electorales mediante el acoso mediático, la distorsión de la verdad y el virtual chantaje a los ciudadanos. 
Esa derecha ha contado con el apoyo decidido del Imperialismo bajo la modalidad de una contraofensiva articulada a nivel internacional, denunciada reiteradas veces. Por eso en nuestra opinión no puede pensarse en un programa y una acción de izquierda sin que sea inevitablemente antiimperialista.
La sumatoria de estos factores pero sobre todo nuestra limitada capacidad de disputar la preeminencia ideológica del imperialismo explica en buena medida los retrocesos electorales.
La dimensión cultural de esta confrontación alcanza por tanto niveles inéditos. En ese terreno tenemos muchas fortalezas y nuestra historia está plagada de experiencias de resistencia emancipadora que no siempre hemos podido o sabido aprovechar.
También es obligado comprender las limitaciones de carácter estructural e internacional que debemos enfrentar, como los efectos de la crisis económica global de largo aliento o el tener que actuar en los marcos de un sistema político diseñado para prolongar los privilegios de las oligarquías subordinadas al imperialismo y no para acometer profundos cambios sociales.

¿Qué hacer?

Varios análisis han abordado los errores que se han cometido sin embargo toca a cada cual sacar las experiencias pertinentes, recordando que la auto critica siempre es revolucionaria, cuando es sincera y transparente, hecha en el lugar y el momento adecuado.
Los desafíos son enormes y la realidad se muestra adversa, pero nuestra primera tarea debería ser evitar la desmovilización de nuestras fuerzas políticas y movimientos sociales.
En nuestra opinión estos reveses no deben servir para argumentar contra la viabilidad y pertinencia de los procesos progresistas. Si hubieran sido funcionales a los intereses imperiales, ¿cómo explicar que son blanco de la mencionada contraofensiva?
En ocasiones la correlación de fuerzas no favorece los cambios, lo que nos recuerda crudamente que no siempre lo que se quiere es lo que se puede. Obviamente debemos proponernos la modificación de esta realidad con proyectos de articulación política más eficaces, pero desde luego ello no implica postergar la acción o paralizarnos en espera de tiempos mejores.
De allí que consideramos por ejemplo, que las fuerzas progresistas y de izquierda que conducen los procesos deben descartar la idea de abandonar eventualmente el control del gobierno, suponiendo que un supuesto y esperable fracaso de las autoridades derechistas nos catapultará de nuevo al poder.
Un asunto de vital importancia tiene que ver con la necesidad de la unidad de la izquierda. Es cierto que se verifican grandes esfuerzos pero convengamos que son muchos los contra tiempos y fracasos en este terreno.
Esa unidad es la garantía del triunfo y de la sostenibilidad de nuestros proyectos; es lo que trasmite la experiencia de la Revolución cubana. Naturalmente no hay ni puede haber una fórmula única, existen tantas posibilidades como situaciones políticas y momentos históricos concretos.
Sin embargo la experiencia indica que un paso ineludible, creador e inspirador, es la elaboración de un programa político, que analice el presente que se quiere transformar y proponga el futuro que se quiere construir. Explicar el futuro aclara los alcances de la utopía y puede revolucionar la mente de los jóvenes, tan necesarios para estos empeños.
Con el programa político se tiene la herramienta para convocar y para movilizarse e incluso para elegir cabalmente los que lideraran los procesos de cambio. Por fuera del programa político, debidamente consensuado, solo quedarán los proyectos individuales.
Debemos ser creativos y ofensivos en la determinación y convocatoria del sujeto social de los cambios que no debería reducirse a nuestra base social natural, los llamados sectores populares.
Los acontecimientos imponen también la necesidad de una política direccionada hacia las denominadas capas o clases medias, sobre todo cuando muchas de estas personas deben su ascenso social justamente a las políticas desarrolladas por los procesos progresistas. La realidad demuestra que la prosperidad económica, sin formación ideológica, puede producir paradójicamente adversarios políticos.

Integración y concertación política regional, más necesarias que nunca.

En esta coyuntura se hace más pertinente y decisiva la solidaridad y el fortalecimiento de la integración de América Latina y el Caribe porque de ella depende la supervivencia de nuestra soberanía. Justamente consideramos que esa integración constituye el blanco de ataque principal del Imperialismo y sus servidores en la región.
Por ello, los espacios de articulación política e integración como el ALBA, UNASUR y CARICOM por solo citar algunos, son instrumentos fundamentales para defender los procesos progresistas y enfrentar los planes imperiales.
La CELAC en particular constituye un objetivo estratégico al ser el ámbito de coordinación política e integración más abarcador. Cuenta con la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, documento histórico que convoca a la unidad en la diversidad.
Por su parte la izquierda latinoamericana debe fortalecer los espacios de concertación como son el Foro de San Pablo, la ELAP o este propio Seminario Internacional “Los Partidos y una Nueva Sociedad”, que ahora celebra su XX edición.
Es recomendable aprovechar estos momentos para despojarnos de la auto complacencia y del debate limitado al diagnóstico; es la hora de proponernos avanzar en el intercambio de experiencias que sirvan para el lanzamiento de acciones más contundentes de solidaridad y apoyo a nuestros pueblos.

Postura de Cuba en la actual coyuntura.

Hay que recordar que Cuba seguirá construyendo el socialismo refrendado y apoyado a costa de grandes sacrificios por la inmensa mayoría de su pueblo.
Asimismo, en los marcos del proceso de relacionamiento con EU, reiteramos nuestra disposición a enfrentar los desafíos y las oportunidades implícitas, sin negociar jamás nuestro sistema social, la soberanía y la independencia.
En ese sentido la política exterior de la Revolución cubana seguirá siendo fiel a sus principios. Continuaremos defendiendo sin descanso las causas justas y los intereses de América Latina y el Caribe como el mencionado proceso de integración.
La revolución bolivariana en Venezuela, los procesos de cambio en Ecuador y Bolivia, así como el gobierno de Dilma y el PT en Brasil y otros procesos progresistas pueden contar con nuestra más absoluta solidaridad.
En igual sentido, la izquierda y el progresismo en nuestra región tuvieron y continuaran teniendo en la Revolución cubana su más fiel acompañante en las luchas por venir.  
 
http://www.resumenlatinoamericano.org/2016/04/01/la-actual-coyuntura-en-america-latina-y-sus-perspectivas/ 


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1 de abril de 2016

Cuba sigue siendo el faro

Cuba sigue siendo el Faro

Por Antonio Guillermo García Danglades
La visita del presidente de EEUU a Cuba significa una gran victoria para la Revolución Cubana.  El discurso del Presidente Raúl Castro en rueda de prensa conjunta con Barack Obama, ha sido una nueva demostración de coraje y valentía que dignifica a su pueblo y reivindica la revolución y el socialismo. Sus palabras, desligadas de retóricas pero llenas de verdades y hechos irrefutables, también demuestran la fortaleza y capacidad intelectual, profesional y técnica de los líderes y funcionarios del Estado cubano y del partido de la Revolución, quienes han desarrollado, implementado y gestionado un arduo trabajo metodológico bajo los más altos estándares de calidad y disciplina que les ha asegurado esta victoria.
 Y es que a base de dignidad, resistencia y lucha revolucionaria, aun en las más difíciles circunstancias y con el imperio más poderoso del planeta a tan solo 145 kilómetros de sus costas, la isla del prócer José Martí ha sabido trazarse un camino certero para resguardar su libertad y soberanía, y los derechos humanos indispensables para el desarrollo integral de su pueblo.
 Hace 60 años, un puñado de valiosos hombres desembarcó en Los Cayuelos con el ideal revolucionario de tener una patria libre y soberana. Tras dos años de campaña heroica en la Sierra Maestra, las gloriosas fuerzas revolucionarias bajo el insigne comando de Fidel, tomaron el poder para cambiar la historia de Cuba y América Latina, y el mundo. EEUU no toleró tamaña osadía, y el pueblo cubano debió resistir con hidalguía invasiones y atentados magnicidas, incluso la eventualidad que en su suelo estallase una bomba nuclear más potente que las lanzadas en Hiroshima y Nagasaki.
La disolución de la Unión Soviética le aseguró al imperialismo una derrota fulminante para la Revolución Cubana, pero el llamado “fin de la historia” no tuvo eco en la sociedad del nuevo hombre latinoamericano. Con grandes sacrificios, el pueblo cubano y su dirigencia transitaron y vencieron las adversidades del período especial, y han enfrentado con estoicismo el bloqueo criminal que le impuso el imperio por 50 años y que hoy debe admitir como un fracaso, después de Vietnam, el mayor revés de las políticas guerreristas de EEUU.
 En todos estos años, a la Revolución Cubana no le ha temblado el pulso para señalar a los forajidos que la amenazan dentro y fuera de ella, no ha sido nunca dócil con la corrupción, se sacrifica y resiste a los embates que recibe a diario, y actúa de manera digna y soberana, con plena conciencia revolucionaria. Precisamente, la plena coherencia entre su praxis y discurso, evita las contradicciones que puedan terminar amenazando su fortaleza y solidez, y le han hecho ganar el respeto de todo el mundo, propios y extraños.
La Revolución Cubana jamás se ha desconectado de su pueblo, pues ella es fiel reflejo de sus demandas y porvenir.
Hoy, cuando los procesos emancipadores de América Latina están siendo amenazados por la ofensiva hegemónica del imperialismo norteamericano y sus aliados transnacionales, el ejemplo de Cuba cobra nuevamente relevancia histórica. Cuando los regímenes autoritarios, apoyados por el mismo poder imperial, oprimían a sus pueblos con hambre  y violencia, Cuba era el ejemplo a seguir.
Es hora de volver la mirada sobre la isla que nos enseñó el camino.
Cuba es el faro.
De Barómetro Internacional desde Venezuela http://www.barometrointernacional.com.ve/2016/03/30/cuba-sigue-siendo-faro/ 

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6 de enero de 2016

Corea Popular refuerza su capacidad defensiva con el arma de hidrógeno

Corea Popular a diferencia de los imperialistas gringas jamás ha lanzado bombas nucleares contra nadie y menos contra la población civil, a diferencia de los sionistas no amenaza con el arma nuclear a los pueblos árabes y musulmanes para imponer su opresión contra la población que somete, a diferencia de los franceses e ingleses no asusta a los pueblos libres y dignos con atacarlos nuclearmente. Corea Popular sabe que si no refuerza continuamente su capacidad defensiva será destruida por las tropas norteamericanas instaladas en el sur de la Península coreana y sus tropas auxiliares locales coreanas, taiwanesas y japonesas. 
Rusia no tiene razón en criticar a Corea Popular por poner a punto un arma que no utilizará si la paz, la seguridad, indepencia y existencia de su misma República y de su Pueblo no están realmente en grave amenaza proveniente de los bárbaros imperialistas y sus lacayos que lamentablemente sólo hablan en el idioma de la violencia, la agresión, la traición, la guerra, la invasión y la barbarie como se ha demostrado ampliamente en la misma Corea, en Vietnam, en Laos, Camboya, Afganistán, República Dominicana, Grenada, Nicaragua, Irak, Siria, Libia, Somalia, Yugoslavia y otros países.
Estamos convencidos que el reforzamiento de la Paz en Corea socialista es una contribución notable del Partido de Trabajo de Corea a la Paz en el Mundo y a frenar la arrogancia imperialista.
Norcoreanos celebran en las calles la prueba exitosa de la bomba de hidrógeno anunciada por el Gobierno.

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5 de enero de 2016

Una estatua revolucionaria y otra contrarrevolucionaria

The giant statue of Mao Zedong in Tongxu county in Henan province.

A visitor shows the scale of the huge statue.
En China Popular se levanta gigantesca estatua al Liberador Comunista Mao Zedong muy amado por el
pueblo obrero y campesino chino.

El presidente venezolano Maduro se dispone a inaugurar una estatua a la "Divina pastora" en Lara, ejemplar de atraso cultural, alienación religiosa y conservadurismo social

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1 de enero de 2016

Mientras el socialismo verdadero cubano ofrece al mundo su victoria, el falso "socialismo del siglo XXI" se descompone



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25 de diciembre de 2015

Desde 1961 Cuba socialista es el unico pais latinoamericano y caribeño libre de analfabetismo


Cuba sigue siendo el espejo luminoso y limpio en el que se miran los pueblos latinoamericanos cansados de corrupción, explotación, miseria, represión e injusticia. Es el espejo del socialismo real y científico aplicado por el Partido Comunista a resolver los problemas de una sociedad nacida de las entrañas de la conquista monstruosa por el imperio español pero también nacida de la lucha heroica de los mambises y de los barbudos a las ordenes de José Martí y de Fidel Castro.
El 22 de diciembre de 1961 Fidel declaraba a Cuba libre de analfabetismo tras culminar una fuerte campaña de alfabetización. La tasa de analfabetismo del pueblo fue reducida a un insignificante 3,9 %. En el censo de 1953 el 23,6 % era analfabeta.
Cuba es el único país que en los útimos 15 años ha cumplido todas las metas de la UNESCO en materia educativa. Ha creado un método que ha enseñado a leer y escribir a 10 millones de personas en el Mundo.
En un país mucho mas fuerte, también mas poblado, pero con industria, agricultura, petróleo, desarrollo capitalista hoy 13 millones de personas son analfabetas, el 8,3 %. Cierto que en los años 60 lo era casi el 45 % de la población.

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24 de diciembre de 2015

La Revolución Nacional Democráticas avanza en las Filipinas

 La revolución se expande en la isla de Mindanao con 6 frentes guerrilleros mas, operando ya en 200 ciudades, 2.500 aldeas, y 46 frentes, en un tercio de las zonas operativas la guerrilla y el partido han consolidado órganos de poder político y gobierno de democracia popular a nivel de barrio, y en algunas a nivel de ciudad y municipio, con una base de masas de la guerrilla de 200.000 personas, 70.000 mas que en el año 2010, duplicando las ofensivas tácticas,(casi 500 en 2015 por 250 en 2010)

vean nota mas amplia en ingles en http://davaotoday.com/main/politics/ndf-6-more-guerrilla-fronts-formed-in-mindanao/ 


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18 de diciembre de 2015

Hablan las guerrilleras Susana y Diana víctimas del bombardeo en el campamento del Comandante Raúl Reyes

Hablan las guerrilleras Susana y Diana víctimas del bombardeo en el campamento del Comandante Raúl Reyes el 1º de marzo de 2008 (1,25 horas):
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Guerrillera Susana Téllez

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Diputada palestina Khalida Jarrar denuncia carácter político de su condena

Palestina diputada FPLP

Resumen Medio Oriente*, 15 de diciembre de 2015 – La diputada palestina Khalida Jarrar, condenada en un tribunal militar israelí a 15 meses de cárcel por pertenencia a una organización ilegal e incitación, ha denunciado en una entrevista el “carácter político” del proceso judicial contra ella.
“No espero nada de los tribunales militares. Son un chiste, es como un gran teatro. No confío en ellos. Mi detención ha sido política desde el principio”, ha afirmado Jarrar en una entrevista con su abogado, Hanan al Jatib, recogida por la agencia de noticias palestina Ma’an.
De hecho, Jarrar ha recordado que rechaza la legitimidad de estos tribunales y ha calificado de “ridículos” los cargos presentados contra ella ya que se refieren a actividades “completamente legales” como su trabajo político como diputada palestina.
En ese sentido, ha destacado que durante el juicio intentaron plantear la inmunidad de la que debería disfrutar por su condición de cargo electo, tal como recoge el Derecho Internacional, pero la apelación fue desestimada.
“Condiciones muy difíciles” en prisión
Jarrar ha apuntado que ella misma y los demás presos viven en “condiciones muy difíciles” en las cárceles israelíes y pone como ejemplo cómo ella misma y varios presos más de la cárcel de Al Ramla fueron trasladados la semana pasada a las 2.00 horas de la mañana a un autobús donde permanecieron cinco horas a muy bajas temperaturas.
El traslado era para asistir a la vista en la que finalmente Jarrar fue condenada a 15 meses de prisión. En la sede del tribunal de Ofer encargado del caso los prisioneros fueron retenidos en una habitación de cemento sin ningún sistema de calefacción. “Era como un frigorífico. Los asientos eran de cemento y el retrete estaba desbordado y mojaba toda la sala”, ha relatado.
Tras la condena, fue trasladada a la prisión de Damon, en Haifa, en autobús junto con israelíes convictos por delitos comunes que la insultaron y llamaron terrorista. Jarrar asegura que muchos presos renuncian a su derecho a comparecer en las vistas para evitar estos traslados. Además, denuncia que la mantienen gran parte del tiempo atada de pies y manos, incluso durante las visitas de familiares o abogados.
Jarrar fue detenida el 2 de abril en su vivienda en la localidad cisjordana de Ramala y ha sido condenada por “pertenencia a una organización ilegal” e “incitación”. La parlamentaria es un alto cargo del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP).
Una primera sentencia dictó seis meses de internamiento sin juicio ni necesidad de cargos y más tarde en el juicio formal se presentaron doce cargos, la gran mayoría relacionados con su actividad política. En el juicio, dos testigos afirmaron que sus confesiones incriminatorias para Jarar fueron obtenidas mediante “torturas y maltratos” de agentes de las fuerzas de seguridad israelíes.
Jarrar era desde febrero parte de la comisión que prepara una posible denuncia contra la ocupación israelí en el Tribunal Penal Internacional (TPI). Es diputada desde 2006 por la lista del FPLP y vicepresidenta de la ONG palestina Addameer de defensa de los derechos de los presos palestinos.
El FPLP ha reclamado la autoría de varios atentados contra objetivos israelíes desde su fundación en 1967. Aunque en los últimos años ha reducido radicalmente su actividad armada, sí ha reivindicado el de noviembre de 2014 en una sinagoga de Jerusalén, que se saldó con la muerte de seis personas.
*Con información de Palestina Libre y Europa Press

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16 de diciembre de 2015

Venezuela requiere solidaridad en lugar de canibalismo. Texto del jefe de las FARC-EP

El resultado electoral del 6 de diciembre en Venezuela, a todas luces desfavorable al PSUV y a la revolución bolivariana, ha dado para que todo el mundo opine acerca de la situación que se presenta en el país hermano.
Lo primero que cabría señalar es que a la par del triunfo de la coalición temporal de la derecha, apoyada con todo furor desde Washington, Londres y Madrid, y de manera un tanto disimulada desde Colombia y los países latinoamericanos en que gobierna la reacción continental, también parece haberse producido un triunfo de la ideología neoliberal transnacional. De repente se ha puesto de moda irse lanza en ristre contra la obra de Hugo Chávez Frías, achacar la derrota a los fracasos económicos, sociales y políticos de la revolución, considerar como incapaces, ineptos y corruptos a los dirigentes del proceso renovador venezolano, además de pontificar con suficiencia acerca de la tímida posición adoptada contra el capital por el modelo socialista del país vecino.
Es como si de un momento a otro el capitalismo, su voracidad depredadora, el imperialismo y su histórica posición antidemocrática y desestabilizadora se hubieran esfumado del panorama mundial y de la vida de los pueblos de América Latina y el Caribe. Es como si en los últimos diecisiete años y en la hora presente la acción revolucionaria, sus avances y desarrollos no hubiesen encontrado más obstáculos que la negligencia y la descomposición de las vanguardias democráticas. Es como si de un momento a otro se comprendiera que se está cerrando el ciclo durante el cual los revolucionarios lo tuvieron todo fácil sin haberlo aprovechado, y por tanto no cabe más sino reprocharles su incapacidad e incompetencia.
Hay que advertirlo a tiempo e imprimir una rectificación clasista al pensamiento. Lo que se está haciendo y diciendo contra la revolución bolivariana desde variados matices de la izquierda, confundidos o enajenados repentinamente por la avalancha propagandista, mediática e ideológica del gran capital transnacional, constituye ni más ni menos que el más irresponsable acto de canibalismo político. Ni este ni ningún otro es momento para emprender en gavilla un ataque demoledor contra la revolución, amenazada ya seriamente por el imperialismo y la oligarquía venezolana. Eso de caerle al caído para acabar de despedazarlo no tiene nada de revolucionario y por el contrario sirve a los intereses de la derecha internacional.
Que los voceros del orden capitalista mundial estén de fiesta y preparando desde ya su embestida final es comprensible. Se trata de la misma clase que no tuvo piedad con los comuneros de París en 1871, ni contra ninguno de los movimientos democráticos y de avanzada organizados por los trabajadores desde entonces en los más diversos países. Pero que los voceros del movimiento democrático y popular, revolucionario, progresista o de avanzada estén dando la espalda al pueblo de Venezuela, alegando los mismos contenidos de la propaganda imperialista, eso sí que resulta equivocado, incomprensible y vergonzoso.
Los hijos de Simón Bolívar, los hijos de Chávez, el pueblo que a pie llevó libertad a gran parte de la América del Sur, requiere del apoyo cerrado de todos sus hermanos latinoamericanos y caribeños. No fue sino que Chávez ganara las elecciones en 1998 para que de inmediato se pusiera en movimiento el engranaje para impedirle gobernar, para evitar a toda costa la implementación de las transformaciones que anunciaba. Y son casi dos décadas continuas de sabotaje en todas las formas. Corrupción, cooptación, traición, golpe de Estado, golpe petrolero, ataques a la infraestructura, protestas internas financiadas desde fuera, acciones desestabilizadoras, guerra económica, guerra mediática, guerra ideológica, maniobras electorales. Negar la realidad de esos ataques o desconocer sus efectos corrosivos constituye un acto de imperdonable ceguera.
Y lo que es peor, borrar de un plumazo la obra liberadora, las conquistas democráticas alcanzadas, las igualdades étnicas y de género, las innumerables conquistas sociales, la elevación general del nivel de vida de la población más necesitada, el millón de viviendas construidas y entregadas, los visibles desarrollos en salud y educación, la invalorable labor cultural, ideológica y política, la soberanía alcanzada, la integración continental, la solidaridad y el respeto internacional obtenidos por todos nuestros pueblos, entre otras tantas acciones reales de la revolución bolivariana, para reemplazarlas por palabras fáciles como ineficiencia, corrupción y caos, echadas a rodar de manera masiva por las cadenas y redes internacionales al servicio de la explotación y opresión mundial, constituye la demostración más palpable de cuánto terreno se ha perdido en el campo de la batalla ideológica contra el capital y sus políticas totalitarias.
Ninguna obra humana es perfecta ni está completamente terminada. La revolución también es un proceso en construcción, en el que se cometen errores, se producen desviaciones y fallan en consecuencia los resultados esperados. Cuando la intención de la crítica es sana y constructiva, cuando el interés es el de perfeccionar y no destruir, con seguridad que pueden corregirse a tiempo y de manera positiva las deficiencias. Pero otra cosa muy distinta ocurre cuando deliberada o neciamente se engrandecen estas últimas, cuando se las convierte en el todo, cuando se sacan a relucir en los peores momentos sólo para debilitar y echar abajo el sueño de un pueblo. Esta última actitud merece la más abierta condena. Y debe rectificarse con urgencia.
Lo que resulta verdaderamente innegable es que hay en curso una arremetida brutal del imperialismo depredador en todo el planeta, acompañada de una campaña de dominación ideológica sin antecedentes, y del más espantoso despliegue militar y terrorista. Es esa avalancha que amenaza la humanidad entera y que asesina y somete pueblos inermes del modo más salvaje, la que debe ser blanco de todos los ataques, críticas y denuncias permanentes por parte de los movimientos políticos y sociales de avanzada. Es contra ella que deben movilizarse los pueblos, como lo han hecho valiente y heroicamente los revolucionarios venezolanos durante las dos últimas décadas. Ellos, en su sabiduría democrática, encontrarán el modo de superar sus dificultades actuales, para lo cual requieren de nuestra solidaridad y comprensión. Estamos acompañándolos, hasta la victoria final.
La Habana, 13 de diciembre de 2015.
Por el Secretariado Nacional de Las FARC-EP
Timoleón Jiménez

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Análisis de "El Socialista centroamericano" sobre la derrota chavista

Las duras lecciones de la derrota electoral del Chavismo en Venezuela.
El resultado de las elecciones legislativa del pasado 6 de Diciembre en Venezuela, no constituye una sorpresa. Las diferentes encuestas así lo anunciaban, aunque no deja de asombrar la magnitud de la victoria electoral obtenida por la oposición burguesa agrupada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD).
Los resultados finales del Consejo Nacional de Elecciones (CNE) indican que de un total de 167 diputados de la próxima Asamblea Nacional, 116 pertenecerán a las listas de la MUD (obtuvo el 56,7% de los votos) y 55 diputados (obtuvo el 40,8% de los votos) pertenecerán al oficialista Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV).
La enorme crisis económica y social que vive Venezuela, por el desplome de los precios internacionales del petróleo, produjo en fenómeno de polarización política y un masivo voto castigo contra el gobierno de Nicolás Maduro, heredero del chavismo.
Se ha producido la segunda gran derrota política y electoral del chavismo en los 17 años de gobierno. La primera fue la derrota electoral del referendo constitucional de 2007, en donde el chavismo no salió debilitado a nivel de las instituciones del Estado. Pero en esta ocasión, la situación es diferente. La acumulación de poderes del presidente Nicolás Maduro deviene del control mayoritario dentro de la Asamblea Nacional, la que delega supremos poderes a través de las leyes habilitantes.
Ahora la MUD tiene la mayoría absoluta de diputados dentro de la Asamblea Nacional. Las dos terceras partes de los diputados pueden reorganizar los poderes del Estado, convocar a Asamblea Nacional Constituyente, aprobar leyes orgánicas, etc.
La oposición ha dejado de ser minoritaria para convertirse en una poderosa fuerza política. Hay un vuelco en la correlación de fuerzas entre las clases sociales en Venezuela. No obstante, a pesar de semejante triunfo, es poco probable que la antigua oposición se embarque en la aventura de recortar el periodo presidencial, a través de un referendo revocatorio. Ganas no les faltan, pero aunque ganasen las elecciones generales y recuperaran la presidencia de Venezuela, no subirán los precios internacionales del petróleo.
Por ello, está cada vez más claro, que la estrategia de la nueva mayoría parlamentaria será desmantelar gradualmente el régimen bonapartista que instaló Hugo Chávez, cocinando a fuego lento al gobierno de Nicolás Maduro.
Aunque el chavismo ha perdido el control de la Asamblea Nacional sigue teniendo importante arraigo en sectores populares. Sería un grave error creer que esta liquidado, está en crisis, en cuidados intensivos, pero no ha muerto. Lo más probable es que se imponga una línea de negociaciones entre la MUD y el PSUV, organizando una suave transición para atrás.
Ahora bien, la derrota del pasado 6 de Diciembre es producto de la política consciente del chavismo de no romper el modelo de dependencia económica del petróleo. En vez de impulsar una reforma agraria, y la creación de una industria manufacturera nacionalizada, que sería subsidiada con los petrodólares, que ampliaría el mercado interno y al menos daría la autosuficiencia alimentaria (como lo hizo el cardenismo en México en 1940), prefirió establecer relaciones con sectores de la burguesía latinoamericana, dando la falsa imagen de unidad latinoamericana, profundizando la dependencia de Venezuela en relación a los precios del petróleo y creando una burguesía compradora, conocida como “boli-burguesía”, que ha acumulado mucho dinero y poder con las coimas de los multimillonarios contratos de compra en el extranjero.
Por el momento, los partidos de derecha han canalizado el descontento social, pero no siempre será así, porque la crisis económica continuará y no hay fuerza política de derecha que logre revertir la postración estructural de la economía dependiente del petróleo.
Se avecinan, pues, momentos de lucha y de traiciones. Este giro a la derecha de casi el 60% de la población, quiere mejores condiciones de vida. Las ideologías sin sustento material se desvanecen rápidamente. Por ello es urgente y necesario construir una nueva dirección revolucionaria.

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